La vida de un equipo

El Equipo no es un fin en sí mismo, sino un medio al servicio de sus miembros que les permite: Vivir tiempos fuertes de oración en común, y para compartir, Ayudarse mutuamente con eficacia a caminar hacia el Señor y a dar testimonio de Él.

Seguir una dirección de crecimiento espiritual y humano supone tomar un itinerario lógico y encontrar los medios para seguir fielmente en esa dirección.