{"id":3292,"date":"2020-04-15T10:10:34","date_gmt":"2020-04-15T10:10:34","guid":{"rendered":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/?p=3292"},"modified":"2020-04-15T10:10:34","modified_gmt":"2020-04-15T10:10:34","slug":"message-de-paques-pere-ricardo-londono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/mensaje-de-pascua-padre-ricardo-londono\/","title":{"rendered":"Mensaje de Pascua &#8211; Padre Ricardo Londo\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>\u00abEl mundo aparece conmovido, angustiado, desesperanzado. Y, sin embargo, los creyentes decimos hoy, \u00a1Felices Pascuas! Hablamos de gozo y felicidad; hablamos de luz y esperanza, decimos creer en la Vida.\u00bb<\/p>\n<p>La homil\u00eda del Padre Ricardo Londo\u00f1o de la Misa del Domingo de Pascua transmitida desde Bogot\u00e1 al mundo por Internet.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Homil\u00eda Domingo de Pascua<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Jes\u00fas ha resucitado. \u00a1Aleluya! Hoy es un d\u00eda de alegr\u00eda y de fiesta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parece dif\u00edcil pronunciar esta expresi\u00f3n. Es complejo gritar hoy la alegr\u00eda del Resucitado. El mundo aparece conmovido, angustiado, desesperanzado. Y, sin embargo, los creyentes decimos hoy, \u00a1Felices Pascuas! Hablamos de gozo y felicidad; hablamos de luz y esperanza, decimos creer en la Vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es verdad que hay temores, hay miedos, hay angustias. Es verdad que nos rodea la enfermedad y la muerte toca a la puerta cerca de nosotros. Y, a pesar de eso, seguimos creyendo, seguimos confiando, seguimos esperando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa hoy, para nosotros, celebrar el triunfo de Jes\u00fas sobre la muerte? \u00bfQu\u00e9 valor puede tener en la coyuntura presente la buena noticia de la resurrecci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 sentido podemos darle nosotros a lo que la humanidad vive actualmente? Ya, el pasado viernes, el padre Cantalamessa nos ofreci\u00f3 una bella y profunda meditaci\u00f3n y un camino de respuesta. Qu\u00e9 bueno que vayamos nuevamente a ese hermoso texto. Ha de ser una meditaci\u00f3n pascual para todos nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos vivido una semana santa diferente a todas las que en el transcurso de nuestras vidas hayamos vivido. Es verdad que no hemos estado f\u00edsicamente con m\u00e1s personas y, sin embargo, es un sentir general, pocas veces hab\u00edamos vivido tan intensamente unos momentos de oraci\u00f3n, de reflexi\u00f3n, de meditaci\u00f3n y de contemplaci\u00f3n del misterio de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos compartido innumerables textos, im\u00e1genes, videos, momentos de oraci\u00f3n, de reuniones, de plegarias comunes. Nos hemos unido, frente a nuestras pantallas, con innumerables creyentes de todas partes del mundo para acompa\u00f1ar las, aparentemente, solitarias celebraciones del Papa Francisco. Nos han conmovido la austeridad, el silencio y la inefable y sublime belleza de unas ceremonias serenas y profundas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha sido un tiempo de Gracia y de Misericordia. Hemos podido, en la calma y la tranquilidad de nuestros hogares, dar sentido a unos d\u00edas diferentes que nos han permitido vivir y celebrar nuestra fe en Cristo en otro ambiente y bajo otras condiciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Junto a todo esto que sucede y acontece y que nos llega a trav\u00e9s de los maravillosos y benditos medios de comunicaci\u00f3n, por medio de las tecnolog\u00edas y los saberes aplicados, hemos podido tambi\u00e9n admirar el intenso sentido de solidaridad y servicio de tantas personas que en los centros de salud, en los hospitales y cl\u00ednicas, se dedican solidariamente a acompa\u00f1ar a los enfermos, a consolar a los sufrientes, a prestar el mejor servicio posible, en medios del caos y la confusi\u00f3n, en medio de la impotencia y la abundante demanda de atenci\u00f3n. Son, todos los servidores de la salud que se convierten en presencia compasiva y misericordiosa de Dios para quienes lo requieren y necesitan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y, junto a ellos, los servidores silenciosos: los campesinos que cosechan y permiten que los alimentos puedan llegar a las mesas; los transportadores, los intermediarios, no siempre tan solidarios, es verdad, pero que nos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>permiten tener, todav\u00eda, medios de subsistencia y de nutrici\u00f3n y muchas otras cosas que requerimos en estos tiempos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los trabajadores de la comunicaci\u00f3n, merecen un reconocimiento. Nunca hab\u00edamos estado m\u00e1s informados (por momentos, quiz\u00e1s, demasiado) y nunca hab\u00edamos tenido frente a nuestros ojos y o\u00eddos una posibilidad de compartir los mismos dolores y preocupaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo esto, en medio de nuestras celebraciones de fe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, al compartir ahora esta Eucarist\u00eda pascual, permitamos que el Se\u00f1or, ilumine, aliente y ayude a nuestra vida y nuestras circunstancias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos escuchado la Palabra de Dios escrita y proclamada para nutrir nuestro esp\u00edritu e iluminar el camino que recorremos. Jes\u00fas, quien siendo de condici\u00f3n divina quiso hacerse un hombre cualquiera, el \u00faltimo de los humanos, despreciado, humillado y martirizado, ha llegado hasta el final. Ha compartido el dolor y la muerte. Ha sido sepultado y ha llegado a la realidad de ese destino inapelable a los vivientes en la tierra. Pero Dios, lo ha conducido a la plenitud de la existencia y ha mostrado, al resucitarlo, que esa vida vivida en amor, solidaridad y servicio, es una vida llena de sentido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pedro, al comienzo de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica y en el origen de la salida de la buena nueva desde el juda\u00edsmo original hacia otras realidades y contextos, no duda en afirmar la certeza de que Jes\u00fas, el Cristo, est\u00e1 vivo y resucitado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es el anuncio primero y fundante: que Dios ha resucitado a Jes\u00fas y que \u00c9l, resucitado, est\u00e1 vivo y actuante. Nuestra fe nace all\u00ed y de all\u00ed se nutre nuestra esperanza. El ser humano alcanza la vocaci\u00f3n y el destino definitivos: se ha hecho semejante a Dios, totalmente. Participa de la misma existencia eterna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los relatos de los evangelios sobre las experiencias iniciales de encuentros con el resucitado, nos ayudan a reconocer lo que signific\u00f3 para cada creyente en Jes\u00fas, el saberlo ahora vivo y acompa\u00f1ante. A lo largo de la semana, durante la Octava de Pascua, podremos meditar y contemplar las diversas maneras como se quiso expresar, a trav\u00e9s de los relatos que llamamos apariciones, las vivencias de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para la celebraci\u00f3n lit\u00fargica de este grandioso domingo, la Iglesia nos propone un relato evang\u00e9lico para la misa de la ma\u00f1ana y otro para la misa de la tarde. He elegido este \u00faltimo como texto de nuestra celebraci\u00f3n. Es un texto que, seguramente, hemos le\u00eddo, escuchado, contemplado, muchas veces. Pero, como lo recordaba Raniero Cantalamessa, con palabras de Gregorio Magno, la Escritura crece con quienes la leen. Dejemos que la Palabra crezca en y con nosotros. Sabore\u00e9mosla, de manera especial en este tiempo, con sosiego y tranquilidad y permit\u00e1mosle llegar al coraz\u00f3n de cada uno con el mensaje que el Se\u00f1or quiere comunicarnos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme una corta reflexi\u00f3n: a los entristecidos caminantes, hacia Ema\u00fas, contempl\u00e9moslos como una pareja de esposos que viv\u00edan la esperanza de tiempos mejores y que hab\u00edan puesto sus ilusiones y preocupaciones en el seguimiento del profeta de Nazaret. Pero, sobrevino la prisi\u00f3n, la condena y el asesinato. Todo se ha derrumbado. No hay horizonte ni porvenir que se vislumbren. Ahora, se trata de regresar a la rutina diaria y sin sentido, con una carga mayor de desolaci\u00f3n y abatimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miremos nuestro mundo de hoy bajo esta \u00f3ptica y perspectiva. Y, descubramos una vez m\u00e1s, al caminante que se acerca, al desconocido<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>resucitado que se pone al lado y comienza a despertar el sentido. Los corazones pierden su melancol\u00eda y nostalgia y comienzan a experimentar el calor que viene con el consuelo de una palabra que ilumina y un desenlace que se hace posible por el deseo de que el acompa\u00f1ante permanezca: \u201cQu\u00e9date con nosotros porque la oscuridad llega\u201d. Y, en la intimidad del hogar, alrededor de la mesa, el partir el pan abre plenamente la nueva luz: reconocen que ha estado con ellos siempre. Ya no hay tristeza, ya no hay dolor, \u00a1ha resucitado, est\u00e1 vivo! Y, esa experiencia, debe ser compartida. No importa el cansancio ni el largo viaje de regreso, hay que volver a la comunidad para vivir juntos la alegr\u00eda de una nueva vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es un paralelo posible para nosotros hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podr\u00edamos seguir meditando, pero prefiero invitarlos a continuar ustedes, en los d\u00edas que siguen, con la reflexi\u00f3n y la contemplaci\u00f3n. Para que sea el Se\u00f1or Resucitado, quien suscite las nuevas formas de vivir y de relacionarnos, de compartir y de mirar lo que vale la pena, verdaderamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No perdamos la esperanza. El Resucitado est\u00e1 con nosotros y est\u00e1 de nuestra parte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Am\u00e9n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La homil\u00eda del Padre Ricardo Londo\u00f1o de la Misa del Domingo de Pascua transmitida desde Bogot\u00e1 al mundo por Internet.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3296,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[6],"tags":[],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"es","enabled_languages":["fr","pt","es","it","en"],"languages":{"fr":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"pt":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"it":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":true}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3292"}],"collection":[{"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3292"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3292\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3298,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3292\/revisions\/3298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipes-notre-dame.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}